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IA y empleo: el miedo que nadie en tech admite

·Yugeydi Fernandez·8 min lectura

Hace unas semanas estaba tomando un café con una amiga que lleva años trabajando en recursos humanos para una empresa mediana en México. Me dijo algo que me quedó dando vueltas: "Yugeydí, mis jefes me están pidiendo que evalúe qué perfiles podríamos reemplazar con IA el año que viene." No me lo dijo emocionada. Me lo dijo con cara de alguien que acaba de ver algo que no quería ver.

Esa misma semana leí que Alexandr Wang, fundador de Scale AI, una startup valorada en unos 13.800 millones de dólares según reportes recientes, tiene como directiva a una ejecutiva que declaró públicamente que su mayor preocupación no es la competencia, no son los reguladores, sino el impacto que la IA tendr en el empleo a escala masiva. Una líder de una empresa que literalmente vive de vender IA admitiendo que le quita el sueño lo que esa misma IA puede hacerle al mercado laboral.

Cuando las personas que construyen la tecnología empiezan a preocuparse por las consecuencias, algo está pasando que vale la pena entender.

Y aquí está mi respuesta directa si viniste buscando eso: la IA va a destruir empleos. Muchos. Probablemente más rápido de lo que cualquier informe oficial admite. Pero para ti, como emprendedor, esto no es solo una amenaza. Es también el mayor cambio de terreno en décadas, y quienes entiendan qué está pasando van a poder moverse antes que los demás.

¿Por qué importa que una ejecutiva de IA tenga miedo?

Porque no lo dicen los sindicatos. No lo dice un político de campaña. Lo dice alguien cuyo modelo de negocio depende de que las empresas adopten IA masivamente.

Eso tiene un peso diferente.

Lo que entiendo de esta declaración no es que la IA sea mala ni que debamos frenarla. Lo que entiendo es que hasta las personas más adentro del sistema reconocen que las consecuencias sociales de lo que están construyendo son reales y están llegando antes de que haya respuestas listas.

He visto este patrón antes, aunque a escala mucho menor. Cuando el e-commerce empezó a crecer en serio en LATAM, hubo un par de años en que las marcas que vendían en tienda física simplemente ignoraron lo que pasaba. Las que prestaron atención al ruido, aunque fuera incómodo, pudieron ajustar. Las demás tuvieron que hacerlo a las malas. El ruido de hoy sobre IA y empleo es ese mismo tipo de señal.

Lo que esto significa para tu negocio (y no es lo que crees)

Aquí viene la opinión incómoda que la mayoría de artículos de "IA para emprendedores" no dice:

La IA no te va a quitar clientes directamente. Te va a quitar clientes indirectamente, porque va a dejar sin trabajo a parte de tu mercado.

Si vendes servicios a empresas medianas y esas empresas empiezan a reducir plantilla agresivamente, tu cliente ideal cambia. Si tu negocio depende de consumidores finales con poder adquisitivo estable, y ese poder adquisitivo se erosiona porque hay más desempleo friccional, tu modelo de negocio siente el impacto aunque tú no uses IA para nada.

Esto no es catastrofismo. Es solo pensar en segunda vuelta, algo que muy pocos emprendedores en etapa temprana hacen porque están demasiado ocupados sobreviviendo el día a día (y lo entiendo perfectamente, yo también estuve ahí).

La pregunta que vale hacerse no es "¿cómo uso IA en mi negocio?" sino "¿a quién le vendo yo y cómo va a cambiar la situación de esa persona en los próximos dos o tres años?"

Automatización y pequeños negocios: dónde está el riesgo real

Seré específica porque odio los artículos que hablan de todo sin decir nada concreto.

Los negocios más expuestos al impacto de segunda vuelta que describí arriba son, en mi experiencia:

  • Servicios de capacitación y formación profesional orientados a sectores que se están automatizando rápido: administración, contabilidad básica, atención al cliente. No digo que esos negocios vayan a desaparecer, pero su mercado se está contrayendo.

  • E-commerce de productos no diferenciados que depende de clientes con ingresos medios variables. No el lujo, no los básicos de primera necesidad. El rango del medio, que es donde más impacta la incertidumbre económica.

  • Agencias de servicios que venden horas humanas para tareas que una herramienta de IA puede hacer hoy por una fracción del precio. Aquí hay que ser honesta: conozco agencias de redacción, diseño básico y gestión de redes que están perdiendo contratos no porque su trabajo sea malo sino porque el cliente encontró una forma de hacerlo por $50 al mes. (Y esto me genera sentimientos contradictorios, porque yo misma he usado esas herramientas y sé lo que cuestan.)

Donde veo menos riesgo inmediato es en negocios que venden confianza, contexto cultural o relación directa. Un consultor que conoce el mercado colombiano específicamente, un servicio de salud con atención personalizada, una tienda local con comunidad construida. No estoy diciendo que estén a salvo para siempre. Digo que tienen más tiempo para adaptarse y que la IA no los reemplaza igual de fácil.

Dicho eso, honestamente, a veces ni yo sé si lo que hago es adaptarme a la IA o simplemente posponer lo inevitable. Esa tensión no me la resuelvo con facilidad.

Tres movimientos concretos que estoy haciendo (o recomendando hacer)

No voy a darte una lista de diez pasos que en realidad son relleno. Te doy cuatro cosas concretas, que es lo que yo haría si estuviera arrancando hoy.

Auditar mi modelo de negocio con la pregunta incómoda. Sentarme a responder en serio: "¿Qué parte de lo que vendo podría hacer una herramienta de IA el año que viene?" No para entrar en pánico sino para saber dónde tengo riesgo real. Si no puedes responder esa pregunta, empieza por ahí. Puedes leer cómo otras personas están revisando sus modelos en este artículo sobre modelo de negocio por resultados, que cambia bastante la perspectiva sobre qué vender y cómo.

Moverme hacia vender contexto, no ejecución. La ejecución se automatiza. El contexto, el criterio, la interpretación para un mercado o cliente específico, eso todavía es difícil de replicar. Si eres diseñadora, no compitas en precio con Canva. Compite en entender a tu cliente mejor que nadie. Si eres consultora, no vendas informes. Vende decisiones.

Usar las herramientas antes de que me obliguen a usarlas. Sé que suena básico pero hay una diferencia enorme entre adoptar IA cuando todavía tienes margen para experimentar y adoptarla cuando ya perdiste el 30% de tus ingresos y estás en modo supervivencia. Si todavía no exploraste herramientas de IA que ya están transformando negocios pequeños, este es el momento, no el próximo trimestre.

Construir activos que no se deprecian. Audiencia propia, comunidad, reputación específica en un nicho. Esto no es nuevo pero en un mercado con más ruido y más automatización, quien tiene atención directa de su cliente tiene algo que ningún modelo de lenguaje puede comprar. Creo genuinamente que tu activo más valioso como emprendedor en los próximos años no va a ser tu herramienta favorita de IA, sino tu red y tu reputación.

Lo que pasa cuando el miedo viene de adentro

Hay algo en esa declaración de la ejecutiva de Scale AI que no me deja ir. No es el contenido del miedo. Es el hecho de que lo diga en voz alta.

En mi experiencia, las personas que construyen negocios rara vez admiten en público que tienen dudas sobre lo que están haciendo. Yo tardé mucho en ser honesta sobre las grietas de mi segundo negocio, el que terminó mal. Seguí contando una historia de crecimiento mientras por dentro sabía que el modelo tenía un problema estructural que no estaba resolviendo. Me costó meses y dinero que pude haber usado mejor.

Cuando alguien con visibilidad, con inversores y con un negocio de miles de millones de dólares dice "esto me preocupa", yo prefiero escuchar eso en lugar de descartarlo como PR o como humildad performativa.

Puede ser ambas cosas, bueno, vale, quizás estoy siendo demasiado generosa, pero el punto es que el argumento tiene sentido por sí solo aunque no sepamos las intenciones de quien lo dice.

La IA y el empleo es una conversación que tu negocio va a tener que tener, tarde o temprano. Con tus clientes, con tu equipo si tienes uno, contigo mismo cuando revises tus números a finales de año. Mejor empezar a pensar en ella ahora que cuando ya sea urgente.

Una cosa que me ayudó a pensar en estas transiciones económicas con más claridad fue releer El hombre más rico de Babilonia de George Clason. No porque hable de IA (tiene décadas de antigüedad), sino porque sus principios sobre separar lo que es activo real de lo que es ilusión de estabilidad son sorprendentemente útiles cuando el suelo se mueve.

No tienes que tenerle miedo a la IA. Pero sí respeto.

Miedo paraliza. Respeto te hace tomar decisiones.

La diferencia entre los emprendedores que van a salir bien parados de esta transición y los que no no va a ser quién tiene la mejor herramienta de IA. Va a ser quién entendió antes qué estaba cambiando en su mercado y actuó con esa información.

Si tus ventas ya muestran señales de caída o tu negocio está en un sector expuesto a automatización, este no es un buen momento para esperar a ver qué pasa. El mapa del terreno está cambiando rápido.

La ejecutiva de una empresa de IA de miles de millones de dólares lo está diciendo en voz alta.

¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste qué parte de tu negocio ya no va a existir en tres años?

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Yugeydi Fernandez — CEO de Expo Feria Emprendedora & Mentora de Emprendedores

Escrito por

Yugeydi Fernandez

CEO de Expo Feria Emprendedora & Mentora de Emprendedores

CEO de Expo Feria Emprendedora, con más de 8 años de experiencia lanzando y escalando negocios. Mentora de emprendedores de habla hispana.

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