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Emprendimiento

Detectar talento en 30 días: señales reales de alto potencial

·Yugeydi Fernandez·9 min lectura

La primera vez que contraté a alguien me pasé tres meses esperando que "demostrara su potencial". Tres meses. Como si el talento fuera una fruta que madura sola si le das suficiente tiempo y luz solar. Cuando esa persona se fue sin haber aportado casi nada, me quedé pensando si el problema era ella o era yo. Honestamente, todavía no lo tengo del todo claro.

Lo que sí aprendí de esa experiencia, y de varias más después, es que los primeros 30 días te dicen casi todo lo que necesitas saber sobre si alguien va a ser clave en tu equipo o no. No porque debas juzgar rápido, sino porque en ese período inicial la gente se muestra sin filtros: aún no sabe exactamente qué está permitido, no conoce los atajos ni los juegos políticos, no ha aprendido a parecer productiva. Lo que ves es lo que hay.

Si tienes un negocio pequeño o en etapa temprana, detectar empleados con alto potencial en las primeras semanas no es un lujo de recursos humanos corporativos. Es supervivencia. Un equipo equivocado en una startup o negocio propio puede costarte meses de tracción y dinero que no tienes de sobra.

¿Qué significa realmente "alto potencial"?

Antes de hablar de señales, necesito ser directa sobre algo que me tomó tiempo entender: alto potencial no es lo mismo que buen rendimiento inmediato. Son cosas distintas.

Un empleado con alto potencial puede llegar sin saber exactamente cómo funcionan tus procesos, puede cometer errores en las primeras semanas, puede parecer más lento que alguien con más experiencia técnica. Lo que tiene es una forma de procesar los problemas, de relacionarse con la incertidumbre y de crecer dentro de contextos ambiguos que los hace valiosos a largo plazo.

En cambio, alguien que rinde bien desde el día uno puede simplemente estar repitiendo lo que ya sabe de su trabajo anterior. No es malo, pero tampoco es necesariamente señal de potencial para escalar con tu negocio.

Bueno, vale, quizás estoy simplificando un poco, pero el punto es este: no confundas velocidad de arranque con capacidad de crecimiento.

Las señales que yo busco (y que casi nadie menciona)

Hay listas por internet que te dicen cosas como "llega puntual" o "hace preguntas". Correcto, pero inútil como criterio diferenciador. Cualquier persona que quiera conservar su trabajo hace esas cosas. Lo que yo busco son comportamientos más sutiles, los que distinguen a alguien que cumple de alguien que construye.

Buscan contexto, no solo instrucciones

Hay una diferencia enorme entre alguien que pregunta "¿cómo hago esto?" y alguien que pregunta "¿por qué lo hacemos así?". El segundo tipo quiere entender el sistema, no solo ejecutar la tarea. He visto este patrón decenas de veces: la persona que entiende el porqué de las cosas es la que, en tres meses, ya está sugiriendo mejoras que no se te habían ocurrido.

Conectan puntos que nadie les pidió conectar

Un ejemplo concreto: en mis primeros equipos, la persona que más me sorprendió en los primeros 30 días no fue quien mejor ejecutó sus tareas. Fue quien, en la segunda semana, me dijo algo como "oye, noté que el proceso de X y el proceso de Y se están duplicando, ¿lo habías visto?". Nadie le pidió que mirara eso. Lo notó porque estaba prestando atención al sistema completo, no solo a su pedacito.

Eso no tiene precio en un negocio pequeño donde no puedes tener especialistas para todo.

Se incomodan con el "siempre se ha hecho así"

No hablo de rebeldía por rebeldía. Hablo de algo más específico: cuando explicas un proceso y alguien te mira con una expresión de "hay algo aquí que no cuadra" sin decirte nada todavía, es buena señal. Están procesando. Los que aceptan todo sin cuestionarlo nada, o lo cuestionan todo a gritos desde el día uno (eso también es una señal, pero diferente), rara vez son los que te van a ayudar a escalar.

Su relación con los errores propios

Esto me parece una de las señales más reveladoras y a la vez más ignoradas. Cuando alguien comete un error en las primeras semanas, ¿qué hace? ¿Lo minimiza, lo esconde, o lo trae a la superficie, lo analiza y pregunta cómo corregirlo? Las personas con alto potencial tienen una relación particular con sus propios fallos: no les gusta cometerlos, pero tampoco se paralizan con ellos. Los usan.

(Y esto me incluye a mí, por cierto. Llevo años intentando tener esa misma relación con mis propios errores de negocio y a veces lo logro y a veces me paso una semana entera en modo defensivo. No te voy a vender que tengo esto resuelto.)

Lo que NO es una señal de alto potencial

Aquí viene la opinión incómoda que la mayoría de artículos de recursos humanos no se atreve a decir: el entusiasmo del primer mes no significa nada.

Casi todo el mundo llega entusiasta. Es el fenómeno del "luna de miel laboral". La persona que llega con más energía, más propuestas en los primeros días, más disposición a quedarse extra tiempo, no necesariamente es tu empleado estrella. Puede serlo. Pero el entusiasmo inicial es fácil de sostener cuando todo es nuevo y todavía no has chocado contra ninguna fricción real.

Lo que yo busco es cómo alguien maneja la primera fricción real. El primer proyecto que no sale como esperaban. La primera vez que tienen que trabajar con alguien difícil. El primer "no" a una idea suya. Eso me dice más sobre potencial que las primeras dos semanas de buena energía.

También: la persona que pregunta sobre beneficios, salario y vacaciones en los primeros 15 días no es automáticamente alguien de bajo potencial. Es alguien que sabe lo que vale. Confundir eso con falta de compromiso es un error que cuesta caro.

Cómo estructuro los primeros 30 días para que las señales aparezcan

No puedes detectar potencial en un vacío. Tienes que crear las condiciones para que las señales emerjan. Esto es lo que yo hago:

  • Semana 1: les doy contexto antes que tareas. No una lista de pendientes. Una explicación real de por qué existe el negocio, qué problema resuelve, cómo ganamos dinero, qué nos quita el sueño. Las personas con alto potencial se prenden con eso. Las que no, lo escuchan educadamente y esperan a que les digan qué hacer.

  • Semana 2: les asigno una tarea con información incompleta. A propósito. No se los digo, pero la instrucción intencionalmente tiene un hueco. Quiero ver si vienen a preguntar, si asumen, o si detectan que falta algo y lo señalan.

  • Semanas 3-4: les doy un pequeño problema real sin solución obvia. No un ejercicio inventado. Un problema genuino del negocio, de escala apropiada a su rol. Cómo lo abordan, con quién hablan, qué proponen, con qué nivel de detalle: ahí está toda la información que necesito.

Algo que me costó entender es que este proceso también me exige a mí ser honesta sobre lo que estoy buscando. Si no sé qué quiero en mi equipo, no voy a poder reconocerlo cuando lo vea. Esto conecta con algo que escribí sobre tu mayor activo como emprendedor y por qué lo ignoras: a veces el problema no es la gente que contratas, sino la claridad que tienes sobre hacia dónde vas.

El error que casi todos cometemos con el talento nuevo

Microgestionar los primeros 30 días. Lo he hecho. Es casi un reflejo automático cuando estás en modo startup y cada cosa importa.

El problema es que la microgestión elimina exactamente las señales que necesitas ver. Si le dices a alguien exactamente qué hacer, cómo y cuándo, nunca vas a saber si tiene iniciativa propia. Es como querer saber si alguien sabe nadar y no soltarlo nunca en el agua.

Esto no significa desaparecer. Significa calibrar cuánto espacio das según lo que quieres observar. Supervisión activa no es lo mismo que control total. La diferencia está en si estás ahí para aprender sobre ellos o solo para asegurarte de que no cometan errores.

Recuerdo que un mentor mío (lo conocí en un evento, de esos donde te sientas con alguien en un café y terminas cambiando cómo ves algo) me dijo una vez que el trabajo de un líder en los primeros 30 días es crear fricción intencional, no eliminarla. No artificialmente, sino no proteger demasiado a la persona nueva de las complejidades reales del negocio.

Me costó implementarlo. Pero cuando lo hice, la calidad de las personas que identificaba como talento cambió completamente.

Cuando ves potencial pero el timing no cuadra

Esto es algo que nadie menciona: puedes tener a alguien con alto potencial claro en tu equipo y que, por el momento en que está tu negocio, no sea la persona que necesitas ahora.

Un negocio en validación temprana necesita ejecutores veloces más que estrategas. Un negocio escalando necesita lo contrario. Si contratas al perfil equivocado para tu etapa, aunque sea talentoso, vas a frustrarte tú y vas a frustrarlo a él.

He visto equipos que pierden talento real porque los ponen a hacer tareas de ejecución mecánica cuando lo que esa persona necesita para florecer es complejidad y autonomía. Y también he visto el caso contrario: personas brillantes en estrategia que se bloquean totalmente en etapas donde lo que se necesita es ejecutar rápido y sin mucho análisis.

Evaluar potencial también significa evaluar fit de momento, no solo fit de persona. Esto tiene mucho que ver con entender en qué etapa está tu negocio, algo que me parece crítico para cualquier emprendedor que está construyendo equipo. Si todavía estás armando tu sistema operativo de negocio, el tipo de talento que necesitas es diferente al que necesitarás cuando ya estés escalando.

Potencial no retenido es potencial perdido

Detectar talento sin crear condiciones para retenerlo es como encontrar agua en el desierto y no tener recipiente.

Lo que yo he visto que funciona para retener a personas de alto potencial en equipos pequeños no es el salario (aunque eso importa, especialmente en LATAM donde la competencia por talento tech se ha vuelto brutal). Es la sensación de que están creciendo. Que aprenden algo nuevo cada pocas semanas. Que tienen visibilidad sobre hacia dónde va el negocio y sienten que su trabajo importa en esa dirección.

Las personas con alto potencial se aburren rápido si no las desafías. Y cuando se aburren, no siempre te lo dicen. Simplemente empiezan a buscar otras opciones.

Aquí entra algo que he aprendido más recientemente sobre liderazgo de equipos multigeneracionales: no todos los empleados con alto potencial quieren lo mismo. Lo que motiva a alguien de 24 años puede ser muy distinto a lo que motiva a alguien de 38, incluso si ambos tienen el mismo nivel de talento. Hay un artículo que escribí sobre cómo liderar generaciones distintas en tu equipo que va más a fondo en esto si te interesa.

Detectar potencial es solo el principio. Lo que haces con esa información en los siguientes meses determina si ese talento se queda contigo o construye el negocio de alguien más.

Y honestamente, a veces ni yo sé si lo que estoy describiendo es un sistema de evaluación o simplemente el instinto que desarrollas después de muchos errores de contratación. Probablemente las dos cosas. Probablemente no importa distinguirlos.

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Yugeydi Fernandez — CEO de Expo Feria Emprendedora & Mentora de Emprendedores

Escrito por

Yugeydi Fernandez

CEO de Expo Feria Emprendedora & Mentora de Emprendedores

CEO de Expo Feria Emprendedora y directora de EntreKlass. Más de 8 años formando emprendedores. Mentora en soymentora.com.

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